viernes, 6 de marzo de 2026

El padre

 



La Vasija Quebrada que Me Dió la Vida.


En los senderos ocultos del alma, enseñan los mekubalim que ninguna raíz es casual.
El alma desciende a través de una puerta específica, incluso cuando esa puerta está astillada.

Mi padre fue una vasija quebrada.
Fue dureza donde debía haber abrazo.
Fue ausencia donde debía haber presencia.
Fue palabra torcida, promesa rota, sombra extendida sobre la mesa familiar.
Y sin embargo…
Fue el canal.
La Kabbalah susurra que a veces el padre no viene a enseñar amor, sino a despertar conciencia.
No viene a dar estructura, sino a revelar qué sucede cuando la estructura falla.
Hay almas que encarnan como pilares; otras, como advertencias vivientes.
Él eligió su camino.
Yo elijo qué hacer con la herida.
Hoy, el tiempo lo ha inclinado.
La fuerza que usó para imponerse se volvió dependencia.
El juicio que sembró lo rodea como invierno tardío.
Y en ese invierno, mi alma observa sin odio y sin mentira.
No lo llamo justo.
No lo llamo bueno.
Lo llamo origen.
Porque incluso una vasija rota sostuvo la chispa que me permitió descender a este mundo.
Y yo no soy su traición ni su abandono.
Soy la elevación de lo que no supo sostener.
En la raíz hay dolor.
En la conciencia, redención.
Ines Tiferet Levy ✡️

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