sábado, 22 de agosto de 2026

No nací para perseguir la luz


 No nací para perseguir la luz.


Aprendí a reconocerla cuando atravesé la oscuridad.


La Kabbalah enseña que la luz no siempre desaparece; a veces se oculta para obligarnos a convertirnos en la vasija capaz de recibirla.


Por eso ya no le temo a mis noches.


Sé que incluso allí, en el lugar donde parece no haber nada,

Ein Sof todavía respira.


Y cuando llega el momento,

la chispa recuerda quién es.

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