El Juicio de las Almas Altas
No todas las almas son juzgadas con la misma medida. A algunas se les concede una vida; a otras se les confía un abismo.
Cuando el Cielo pretende ocultar una luz inmensa, no la reviste de gloria, sino de pérdidas. La cubre de silencio, de puertas cerradas y de noches interminables, hasta que los hombres la llaman fracaso y sólo los ángeles reconocen su verdadera estatura.
No envidies la paz de quienes nunca descendieron. Ninguna estrella aprendió a brillar permaneciendo al mediodía.

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