LAS SEFIROT
Hubo un tiempo en que quería entenderlo todo.
Después llegaron el Zóhar, los mekubalím, las sefirot, las contradicciones del mundo y esa maravillosa costumbre humana de complicar hasta lo que ya estaba bastante complicado.
Entonces comprendí:
No necesito tener todas las respuestas.
Me basta con reconocer cuándo alguien está hablando desde su ego, cuándo su sombra está haciendo horas extras y cuándo simplemente debo guardar silencio.
La Kabbalah me enseñó a buscar la Luz.
La vida me enseñó a no acercarme demasiado a ciertas lámparas. 😏

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