"Claro. Tu vida no le importa a nadie.
Solo al Cielo que contó tus días antes de que nacieras.
Solo a las almas que se cruzan con la tuya y que quizá jamás sabrán cuánto las cambiaste.
Solo a las chispas que viniste a elevar y que nadie más puede elevar por ti.
Según el Zóhar, las almas están entrelazadas como ramas de un mismo árbol.
Pero adelante, convéncete de que si desaparecieras nada cambiaría.
Qué curiosa arrogancia la del ser humano:
Creer que es demasiado pequeño para importar y, al mismo tiempo, suficientemente sabio para saber todas las consecuencias de su existencia.
No, no vivas para los aplausos de los demás.
Mañana seguirán con sus vidas.
Pero tampoco confundas eso con insignificancia.
La vela no ilumina para que la admiren.
Ilumina porque fue creada para arder."

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