Consejos para un Corazón Intocable
No...
Claro que no quiero
que un día alguien te invite a quedarse,
te bese,
te llame amor,
y después descubra
que tu cuenta bancaria era el verdadero defecto.
No quiero que conozcas
la elegante humillación
de ofrecer el alma
y recibir un estudio de viabilidad financiera.
Ni que escuches
ese clásico inmortal:
"No eres tú..."
mientras ya redactan
el siguiente capítulo de la mentira.
No.
Ojalá jamás tengas que mendigar
una explicación,
ni descubrir
que algunas personas
usan el amor como una sala de espera
hasta que llega un tren
que les parezca de primera clase.
No quisiera eso para nadie.
Ni siquiera para quien
convirtió un corazón
en un currículum rechazado.

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